Los huevos de Pascua tienen una rica simbología que se remonta a tradiciones antiguas. Representan la vida nueva y la resurrección, conceptos centrales en la celebración de la Semana Santa. Pero a su vez son arte puro!
El cuarto mes del año supone una época de transición y reflexión, tanto física como interna. Todas las energías deben estar armonizadas para vivir este periodo de la mejor manera posible.